En este post te traigo un par de recetas con berenjenas rellenas que creo que te van a encantar. Vamos a salir un poco de la típica berenjena rellena de carne y gratinada al horno. Verás que hay más posibilidades para este plato que tanto nos gusta. Lo mejor de todo es que ninguna de las opciones es nada complicada, te ahorras encender el horno y unas cuantas calorías. Y es que a la hora de comer bien en la vorágine del día a día, todo lo que nos ahorre tiempo en la cocina, es un tesoro.

Una verdura muy cremosa y versátil
La berenjena tiene un 92,6 por ciento de agua, por lo que cuando la cocinamos, suele menguar bastante su tamaño. Recuerdo que mi abuela siempre decía que la berenjena «engaña a la vista» cuando la compras, pero que es un auténtico tesoro en la cocina. En mi casa siempre se ha consumido muchísima; era uno de esos ingredientes humildes, económicos y súper versátiles que nunca faltaban en nuestra despensa. Mi abuela nos la preparaba de mil formas distintas y me transmitió ese cariño por un producto tan nuestro. Si te pica la curiosidad y quieres conocer a fondo su composición exacta y todo lo que aporta a nuestro organismo, te dejo este enlace donde te detallo las propiedades de las berenjenas.
Precisamente por ese altísimo porcentaje de agua, hay un paso que aprendí viéndola cocinar a ella y que es clave en mi cocina: hacerla «sudar». Al ponerle sal y dejarla reposar boca abajo sobre papel absorbente, no solo le quitamos ese ligero toque amargo que a veces puede tener la piel, sino que soltamos el exceso de líquido. Esto es vital para que, al cocinarla, la pulpa mantenga cierta firmeza y no se convierta en un puré aguado, consiguiendo la textura perfecta para nuestro relleno.
Además de todos sus beneficios nutricionales, es la candidata ideal para este tipo de recetas porque su interior es tremendamente carnoso. Su pulpa absorbe a la perfección todos los aromas del sofrito, de las especias y del aceite de oliva, pero sin perder su estructura. Es un lienzo en blanco maravilloso para jugar con los sabores. Un ejemplo perfecto de esto que te cuento lo tienes en mi receta de Hamburguesa vegetariana estilo Baba ganush.
Pero si eres de las que disfrutan metiendo bandejas al horno los fines de semana, te recomiendo muchísimo que pruebes mi Pastel de berenjenas y calabacín. Es otro de esos clásicos de verduras que en mi casa siempre vuelan de la mesa. Todo depende del tiempo que puedas dedicar a la cocina ese día. Tú decides.
Una herencia de al-Andalus
La berenjena llegó a nuestra tierra con al-Andalus, y desde entonces no se ha ido de nuestras cocinas. Por eso esta receta, con sus aires libaneses de yogur, especias y frutos secos, tiene algo de viaje de ida y vuelta: sabores de Oriente Próximo que en Andalucía nos saben a casa. Es la gastronomía andalusí que tanto adoro, la misma que hay detrás de mi alboronía o de las Berenjena a la miel de caña que he servido en mis eventos como chef, sobre una base de crema de almendra.
Y un guiño sevillano: Y un guiño sevillano: en mi cocina cambio el cilantro por hierbabuena. Le da a la salsa de yogur y limón un frescor muy especial.

Recetas con berenjenas rellenas (sin horno)
Ingredientes
Pasos a seguir
- Lavar las berenjenas y quitar el tallo. Cortarlas por la mitad a lo largo y añadir un poco de sal a cada mitad. Poner boca abajo sobre papel absorbente para que suelten algo de su líquido durante unos 10 minutos.
- Colocar las berenjenas en un recipiente y tapar bien con film transparente. Meter en el microondas durante al menos 10 minutos. También puedes usar una bolsa de congelación, de las que se sellan de modo hermético.
- Tostar los piñones durante un par de minutos en una sartén. Sacar y reservar.
- Calentar el aceite de oliva a fuego medio en la misma sartén de los piñones. Añadir la cebolla y los champiñones cortados en juliana y sofreír unos tres minutos
- Vaciar las berenjenas con ayuda de una cuchara grande. Incorporar al sofrito y cocinar durante 15 minutos hasta que toda la verdura esté muy tierna. Por último, agregar los piñones y mezclar.
- Rellenar las berenjenas.
- Mezclar el yogur con el zumo de limón y utilizar como topping para las berenjenas rellenas. Espolvorear el cilantro y servir.
Notas

Segunda opción : berenjenas rellenas de sémola y queso fresco
Ahora vamos con los ingredientes de la segunda de nuestras recetas con berenjenas rellenas sin horno, que también tiene aires del próximo oriente:
- 2 berenjenas
- 120 grs de sémola de trigo
- 5 nueces
- Un tomate de ensalada
- Media cebolla
- Brotes verdes, canónigos, rúcula
- Media tarrina de queso fresco en crema
- 120 ml de leche
- Media cucharada de pimienta negra molida
- Media cucharadita de jengibre en polvo
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Después de recopilar los ingredientes, ya podemos pasar a la acción:
- Primero vamos a realizar de un modo idéntico los dos primeros pasos de la receta anterior.
- Mientras que las berenjenas están en el microondas, vamos preparando la sémola como indique el fabricante.
- Una vez que las berenjenas están templadas, sacar su carne con la cuchara y trocearla a cuadraditos. Reservar.
- Pelar y trocear las nueces.
- Mezclar en un bol la crema de queso y la leche. Batir hasta obtener una salsa cremosa.
- Seguidamente, añadir a la crema anterior la berenjena troceada, los dados de tomate, la cebolla picada y las nueces junto con la pimienta negra molida, el jengibre y dos cucharadas de aceite de oliva. Mezclar muy bien y poner un poco de sal fina al gusto.
- Rellenar las berenjenas con esta mezcla y cubrir con la sémola y algunos brotes verdes.
Preguntas frecuentes sobre las berenjenas rellenas sin horno
¿Cómo se le quita el amargor a la berenjena?
Para esta receta basta con hacerla «sudar»: sal en cada mitad y boca abajo sobre papel absorbente unos 10 minutos. Suelta el líquido y, con él, el amargor. Cuando las quiero freír o rebozar, hago como mi abuela: las dejo al menos una hora en remojo con leche, una puntita de canela y sal, las escurro muy bien y las paso por harina de garbanzo. Así preparo mis Berenjena a la miel de caña.
¿Se pueden hacer sin microondas?
Sí, y es un truco que mucha gente no conoce: en la sartén se asan en unos 15 minutos. Parte las berenjenas por la mitad y hazles unos cortes en forma de rombos en la pulpa, sin llegar a la piel. Échales sal y déjalas boca abajo sobre papel absorbente entre 10 y 15 minutos. Después pon una gota de aceite en la sartén para que no se peguen, coloca las berenjenas, tapa la sartén y déjalas a fuego medio, dándoles la vuelta cada 5 minutos. Quedan tiernas, jugosas y listas para vaciar y rellenar. Y si tienes freidora de aire, prueba mi Berenjena en airfryer (abanico) otra forma de disfrutarlas sin encender el horno
¿Se pueden preparar el día antes?
Si las haces en el microondas, mejor no: de un día para otro se ponen un poco tontas. Pero si las cocinas en la sartén, sí: guárdalas en un táper en la nevera y rellénalas al día siguiente.





