Mayonesa de queso fresco

Mayonesa de queso fresco

Mayonesa de queso fresco: todo el sabor, la mitad de calorías

Hoy os traigo un comodín absoluto para el fondo de armario de vuestra cocina: una mayonesa de queso fresco o queso cottage.  Queda súper cremosa, tiene un toque ácido perfecto y aporta una dosis extra de proteína y calcio sin nada de grasa pesada.

Si hay algo que nos cuesta dejar cuando buscamos comer más sano o cuidar la línea son las salsas. Esta variante tan cremosa de queso fresco es una alternativa sana y deliciosa a la mayonesa tradicional. Este básico de toda la vida está buenísimo, sí, pero entre la cantidad de aceite y el huevo, se nos va de manos en calorías casi sin darnos cuenta.

Además, esta pequeña modificación mejora la respuesta de saciedad gracias a la caseína del lácteo, permitiéndonos disfrutar de una textura untuosa sin generar picos glucémicos ni sobrecargar la digestión.

En el siguiente video puedes ver como hacerla y el increible resultado:

Es perfecta para ensaladillas, sándwiches, para mojar unos bastones de verdura (crudités) o acompañar un pescado a la plancha.

El placer y pecado de las salsas

Las salsas suelen ser el «saboteador invisible» de cualquier plan de alimentación equilibrado. Un par de cucharadas de mayonesa comercial pueden sumar fácilmente más de 200 kilocalorías a un plato, compuestas en su mayoría por grasas saturadas u óleos de baja calidad nutricional. Esta versión a base de queso fresco le da la vuelta por completo a la ecuación nutricional.

Al conservar únicamente una cucharada de aceite de oliva virgen extra para asegurar el aporte de ácidos grasos monoinsaturados y antioxidantes, logramos una densidad calórica mínima. Es la estrategia perfecta para quienes buscan mantener un déficit calórico sin sentir que están a dieta ni restringir el placer en el plato. Y si aún la quieres más ligera, mira esta otra receta de  Cómo hacer una mayonesa sin huevo

queso fresco

Como ves, hay alternativas mucho más sanas a la mayonesa tradicional, si bien podemos disfrutar de ella también de vez en cuando (tampoco hace falta demonizar las salsas tradicionales),  pero para consumir con frecuencia es mejor optar por alternativas fit. Además, esta pequeña modificación mejora la respuesta de saciedad gracias a la caseína del lácteo, permitiéndonos disfrutar de una textura cremosa sin generar picos glucémicos ni sobrecargar la digestión.

Ingredientes para nuestra mayonesa de queso fresco:

  •  250 g. de queso fresco o queso de Burgos si la queremos un poco más ligera
  • Dos cucharadas de aceite de sabor suave
  • Ajo, pimienta negra o alguna otra especia que te apetezca echarle.
  • Un poco de sal



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