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Unas berenjenas rellenas de champiñones, cebolla, piñones

Recetas con berenjenas rellenas (sin horno)

Berenjenas rellenas sin horno, hechas al microondas, con un sofrito de cebolla y champiñones y salsa de yogur al limón. Muy fáciles y te sorprenderán por su sabor y cremosidad
Tiempo de preparación 15 minutos
Tiempo de cocción 30 minutos
Tiempo Total 45 minutos
Raciones: 2
Plato: cena ligera, entrante
Cocina: libanesa
Calorías: 280

Ingredientes
  

  • 2 berenjenas
  • 1 cebolla dulce grande
  • 4 champiñones
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Media cucharadita de pimienta negra molida
  • 150 ml de yogur griego o yogur blanco vegetal
  • El zumo de medio limón
  • 60 g de piñones
  • Cilantro fresco
  • Sal al gusto

Pasos a seguir
 

  1. Lavar las berenjenas y quitar el tallo. Cortarlas por la mitad a lo largo y añadir un poco de sal a cada mitad. Poner boca abajo sobre papel absorbente para que suelten algo de su líquido durante unos 10 minutos.
  2. Colocar las berenjenas en un recipiente y tapar bien con film transparente. Meter en el microondas durante al menos 10 minutos. También puedes usar una bolsa de congelación, de las que se sellan de modo hermético.
  3. Tostar los piñones durante un par de minutos en una sartén. Sacar y reservar.
  4. Calentar el aceite de oliva a fuego medio en la misma sartén de los piñones. Añadir la cebolla y los champiñones cortados en juliana y sofreír unos tres minutos
  5. Vaciar las berenjenas con ayuda de una cuchara grande. Incorporar al sofrito y cocinar durante 15 minutos hasta que toda la verdura esté muy tierna. Por último, agregar los piñones y mezclar.
  6. Rellenar las berenjenas.
  7. Mezclar el yogur con el zumo de limón y utilizar como topping para las berenjenas rellenas. Espolvorear el cilantro y servir.

Notas

💡Ten cuidado a la hora de tostar los piñones, al precio que están sería una pena que se te quemaran como me pasó a mí la primera vez que hice esta receta. Al tostar piñones en seco en la sartén, muchos cocineros se confían porque tardan en coger color, pero pasan de dorados a quemados y amargos en cuestión de 10-15 segundos.
El fallo es no sacarlos inmediatamente de la sartén caliente una vez que ya los veas con color doradito, ya que el calor residual de la sartén los sigue cocinando aunque apagues el fuego.