Adaptar un postre muy nuestro
Nacer y vivir en Andalucía significa, entre muchas otras cosas, crecer rodeada de olores y sabores que se nos quedan grabados en el alma. Esta avena trasnochada versión andaluza nace de esas raices. La canela, el limón, el azahar… son parte de nuestra identidad. Y si hay un postre que reina en nuestras mesas y que nos despierta la sonrisa a todas, ese es el arroz con leche de nuestras madres, con su textura cremosa e irresistible… Pero, como mujeres que se cuidan, también somos conscientes de lo que damos a nuestro cuerpo. Sabemos que el azúcar refinado y los carbohidratos simples del arroz blanco no son la mejor opción para un desayuno diario si queremos mantener la energía y el peso a raya.
Por eso hoy os traigo una receta que me hace muchísima ilusión compartir. Es mi homenaje particular al arroz con leche sevillano, pero en una versión ‘avena trasnochada’ que os va a enamorar. He querido rescatar ese sabor tan andaluz y adaptarlo a las necesidades de la mujer actual. La avena es la gran protagonista aquí, y no por casualidad.

La avena, tu gran aliada
Es un cereal maravilloso para nosotras: nos ayuda a regular el colesterol, nos aporta hierro —tan importante en nuestras diferentes etapas— y su alto contenido en fibra soluble (betaglucanos) es fundamental para mantener estable el azúcar en sangre. Esto nos regala una saciedad real y duradera, algo clave si queremos controlar el peso sin pasarlo mal. Además, nos aporta vitaminas del grupo B, magnesio y minerales esenciales para nuestra energía diaria y equilibrio hormonal.
Con esta avena trasnochada versión andaluza, vamos a disfrutar de un dulce tradicional en espíritu, pero totalmente moderno y saludable en nutrición. Es mi forma de decirnos a todas: ‘sí, podemos comer rico, podemos disfrutar de nuestros sabores de siempre y, al mismo tiempo, cuidarnos y sentirnos de maravilla’

Avena trasnochada versión andaluza
Ingredientes
Pasos a seguir
- Infusionar la leche (Opción batch cooking): En un cazo, calienta la leche (puedes multiplicar la cantidad por los tarros que vayas a preparar) junto con la rama de canela, la piel de limón y las gotas de azahar. Llévala a ebullición suave, apaga el fuego, tapa y deja reposar 5 a 10 minutos. Infusionar más cantidad de una vez te ahorrará tiempo para los desayunos de toda la semana.
- Preparar los tarros: Mientras se templa la leche, añade en cada tarro individual 50 g de copos de avena, 1 cucharadita de leche de coco en polvo y 1 cucharadita de panela. Mezcla los ingredientes secos de cada recipiente.
- Integrar los líquidos: Cuela la leche infusionada para retirar la canela y el limón. Vierte 150 ml de leche en cada tarro (debe cubrir la avena un par de dedos por encima) y remueve bien para que la leche de coco y la panela se disuelvan por completo.
- Decorar y reposar: Espolvorea un toque de canela en polvo en la superficie de cada vasito, cierra los tarros y guárdalos en el frigorífico durante toda la noche (o un mínimo de 6 horas) para que la avena se hidrate y adquiera su textura cremosa. Se conservan perfectamente en la nevera hasta 3 o 4 días.
Tip express: Si vas con prisa, puedes saltarte el paso de hervir e infusionar la leche. Utiliza la leche o bebida vegetal directamente del brik bien fría, añade los ingredientes al tarrito y dale unos giros con la mano al vasito para que todo se distribuya bien. Por último, espolvorea la canela por encima, tápalo y déjalo reposar en la nevera. ¡Tardarás solo el tiempo que te lleve rellenar los botes!
