Patatas a lo pobre receta de la abuela

Patatas a lo pobre receta de la abuela

Esta receta se preparaba en mi casa con frecuencia para acompañar otros alimentos y también como plato único, pues son tan deliciosas que por sí mismas ya son un lujo. Esta receta de patatas a lo pobre de la abuela nació en Andalucía en los años del hambre, cuando había que apañarse con lo que hubiera en la despensa. Resultó una receta tan deliciosa que, a pesar de ser tan sencilla y humilde, se extendió por todo el país y hoy día se le tiene gran aprecio.

receta de patatas muy sencilla y económica

Precisamente su grandeza reside en su sencillez y puede considerarse una receta de aprovechamiento, ya que se usaba lo que se tenía a mano, básicamente: patatas, cebollas, pimientos… sacándoles el máximo partido en cuanto a textura y sabor. Igualmente ocurría con el bacalao, que era el pescado más consumido en la posguerra y se usaba en muchísimas recetas, tienes un ejemplo en mi post de  Potaje de bacalao con garbanzos.

El secreto: confitar, no freír

Hoy día, sigue siendo muy popular, pero hay quien cree que es como freír patatas y cebolla y como verás, esto no es así. De hecho, su encanto reside justamente en que no son patatas fritas, sino que se deben confitar. Los tiempos y la temperatura marcan la diferencia.

Confitar es cocinar despacito, en aceite y a fuego suave, para que la patata se vaya haciendo por dentro hasta quedar melosa, en lugar de tostarse por fuera como una patata frita. Por eso la sartén va tapada y el fuego al mínimo: la patata se hace con el aceite y con su propio vapor, y se va empapando del dulzor de la cebolla y el pimiento. Es un plato que pide paciencia, pero te lo agradece con creces. Más abajo, en las preguntas frecuentes, te cuento mis trucos para que te queden perfectas.

Plato de patatas a lo pobre la receta de la abuela

Patatas a lo pobre receta de la abuela

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Una receta tradicional de patatas jugosas que puedes usar como guarnición. El truco es conseguir ese resultado meloso que junto con el dulzor de la cebolla, hacen de este plato un icono de la cocina andaluza.
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 25 minutos
Tiempo Total 35 minutos
Raciones: 2
Plato: Guarnición
Cocina: andaluza, Mediterránea
Calorías: 290

Ingredientes
  

  • 2 patatas grandes
  • 2 ajos
  • 1 cebolla pequeña
  • Medio pimiento rojo
  • 1 pimiento verde de freír
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra molida
  • Una hoja de laurel
  • Unas gotas de vinagre de Jerez (o de vino)
  • Sal gorda al gusto

Pasos a seguir
 

  1. Pelar las patatas y cortarlas en rodajas de un dedo de grosor. Salpimentar con sal gorda.
  2. Pelar y laminar los ajos. Cortar los pimientos a tiras y la cebolla en juliana.
  3. Poner a calentar el aceite a fuego medio en una sartén. Añadir toda la verdura menos la patata junto a la hoja de laurel. Rehogar un par de minutos.
  4. Colocar las patatas en la sartén y darles un golpe de fuego algo más fuerte, un minuto por cada lado, para que se forme una capita dorada por fuera.
  5. Bajar el fuego al mínimo y tapar la sartén. Cocinar durante 15 o 20 minutos sin apenas remover, hasta que la patata esté tierna.
  6. Un minuto antes de terminar, añadir unas gotas de vinagre.
  7. Servir inmediatamente.

Notas

👵🏼El secreto mejor guardado de mi abuela: Ella siempre decía que el verdadero arte de unas patatas a lo pobre estaba en un detalle que casi nadie conoce. Justo un minuto antes de apartarlas de la sartén, añadía unas gotas de vinagre. El chisporroteo inundaba la cocina con un aroma único.
Este truco que siempre se hace en nuestra familia, no solo equilibra la grasa del aceite y realza el dulzor de la cebolla pochada, sino que además obra un milagro: el ácido ayuda a que las patatas mantengan su forma perfecta de "panadera" y no se deshagan. 

plato tradicional de patatas a lo pobre

Tipos de patata y otros consejos

Como siempre en todas las recetas, puedes eliminar algún ingrediente que no te guste. A mi madre nunca le gustó ponerle ajo, por ejemplo. O puedes usar solo una clase de pimiento, el que tengas por el frigorífico, para eso es una receta de cocina de aprovechamiento, para darle salida a los alimentos que nos sobran o con los que no sabemos qué hacer. Por ejemplo, recuerdo un día en que no tenía cebolla para mis patatas a lo pobre y le puse un puerro y tengo que decir que quedó muy bueno también.

Qué patata elegir

  • Monalisa: Es la reina indiscutible para este tipo de recetas. Al tener un porcentaje equilibrado de almidón y agua, absorbe de maravilla los sabores del aceite de oliva, el pimiento y la cebolla, logrando esa textura «melosa» tan característica sin llegar a romperse. 
  • Kennebec (o patata gallega): Es una patata excelente y muy consistente. Soporta perfectamente la cocción lenta y tapada de la receta tradicional sin perder la forma de rodaja. 
  • Red Pontiac (la de piel roja): Otra opción fantástica porque aguanta muy bien el pochado y mantiene una textura firme y jugosa.

 

Preguntas frecuentes sobre las patatas a lo pobre

¿Por qué se llaman patatas «a lo pobre»?

Porque nacieron en las casas más humildes, con lo poco que había en la despensa: patatas, cebolla, pimiento y un buen chorreón de aceite. Sin carne ni pescado, pero con un sabor que de pobre no tiene nada.

¿Cuál es el secreto para que queden melosas y no se rompan?

Yo lo hago así: al principio les doy un golpe de fuego un poquito más fuerte, solo un minuto, para que se forme una capita por fuera. Esa capita protege la patata y hace que por dentro quede tierna, tierna. Luego bajo el fuego al mínimo, las tapo y las dejo pochar tranquilas, sin apenas removerlas, porque cuando ya están tiernas se deshacen con nada. Como mucho, un meneíto a la sartén de vez en cuando.

¿Cuándo se echa la sal?

Yo siempre les echo sal gorda y al principio. Además de repartir bien el sabor, la sal al comienzo ayuda a que la patata no se deshaga durante la cocción lenta.

¿Qué pimientos se usan?

Las mujeres de mi familia las hacían solo con pimiento verde, y así empecé yo. Con los años empecé a añadirle pimiento rojo y, a veces, hasta amarillo, de esos tríos de colores que venden juntos. Le da un punto alegre y más dulzor sin desvirtuar la receta. A mí me encanta.

¿Qué hago con el aceite que sobra?

¡Ni se te ocurra tirarlo! Yo siempre lo he colado y guardado, porque se queda con un sabor dulce a cebolla que es una maravilla como base para un buen sofrito. Como las patatas se hacen despacito y a fuego suave, el aceite no llega a quemarse, así que sigue siendo un aceite de oliva virgen extra estupendo. Guárdalo en un tarro bien cerrado, lejos de la luz, y úsalo en los días siguientes.

¿Con qué sirvo las patatas a lo pobre?

Son la guarnición comodín de la cocina andaluza y van con casi todo. En casa las pongo muchísimo con mi pollo empanado, jugoso por dentro y crujiente por fuera. También quedan de lujo con un pollo al horno a la cerveza o con un pescado en salsa, como mi pescado en salsa cremosa de coco , porque la patata confitada empapa la salsa que da gusto. Y si quieres lo de toda la vida, un par de huevos fritos por encima y a mojar.

Y si eres de patatas como yo, no te pierdas mis patatas bravas  y mi tortilla de patatas

¿En qué se diferencian de las patatas panaderas?

Se parecen tanto que muchas veces se usan como sinónimos. Por lo general, las panaderas llevan solo patata y cebolla, y a veces se hacen al horno, mientras que las patatas a lo pobre llevan también pimientos y ajo.

¿Se pueden hacer en la freidora de aire?

Sí, pero quedan más asadas que confitadas. Están ricas, aunque no tienen esa textura melosa de la sartén tapada a fuego lento.

¿Se pueden hacer con antelación?

Donde están de verdad buenas es recién hechas. Si te sobran, caliéntalas en la sartén a fuego suave con una gotita de aceite. En el microondas se quedan tontorronas.

Y si eres de patatas como yo, no te pierdas mis patatas bravas  y mi tortilla de patatas.



1 thought on “Patatas a lo pobre receta de la abuela”

  • 5 estrellas
    Sin duda, una receta maravillosa rescatada de la cocina humilde andaluza pero con un resultado de 10. Me encanta!

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