Crema de zanahorias y calabaza

Crema de zanahorias y calabaza

Las cremas de verduras son tan beneficiosas para el organismo que no debemos de dejar de tomarlas en ninguna época de año. Por ejemplo, esta crema de zanahorias y calabaza está muy rica si la tomas fresquita, con unos brotes frescos. ¿Por qué limitar su uso a los meses de frío? 

Hace tiempo que tomo mis cremas de verduras durante todo el año, simplemente las pongo a enfriar en la nevera y las tomo bien fresquitas. Si lo piensas, no tiene sentido prescindir de ellas en época estival. Son muy saludables, son fáciles de preparar y son económicas. Solo hay que acostumbrar el paladar a tomarlas de este modo. Como ejemplo de una crema de verduras que, desde siempre, se ha tomado fría, tenemos la deliciosa Vichyssoise o smoothie de puerro y patata

crema de zanahoria y calabaza
Las cremas de verduras pueden tomarse tanto frías como calientes.

Otro ejemplo de crema de verdura que tomamos fría es el Salmorejo cremoso dos en uno (apto para celíacos)

Así que creo que podemos convertir cualquier crema de verduras en un delicioso y refrescante plato de verano. Si en lugar de tomarla a modo de crema, con una cuchara, queremos convertirla en una bebida, podemos añadir agua y hielo y hacer de nuestra crema de verduras una deliciosa bebida tipo Smoothie.

En esta crema de verduras e incorporado un alimento que me encanta, es el kéfir . Aparte de sus numerosos beneficios para el cuerpo, aporta el toque ácido a esta receta. Si tenemos en cuenta que tanto la zanahoria y la calabaza son verduras con bastante dulzor, ese contrapunto las equilibra perfectamente.

Vamos a comenzar a enumerar los ingredientes para nuestra receta de crema de zanahorias y calabaza para 2 personas:

  • 5 zanahorias grandes
  • 250 grs de calabaza
  • 1 puerro
  • Cuatro cucharadas de kéfir
  • Pimienta negra molida
  •  1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 60 ml de aceite de oliva suave
  • Brotes frescos (opcional)

El modo de preparación es el siguiente:

  1. Pelar y cortar la verdura en trozos no muy grandes.
  2. Poner a calentar el aceite en una olla mediana.
  3. Añadir las verduras salpimentadas y sofreír a fuego medio durante unos 5 minutos evitando que se peguen.
  4. Cubrir las verduras con agua y añadir el jengibre en polvo. Tapar y dejar hasta que se dejen pinchar por un tenedor. Sobre 15 minutos. Si hace falta, añadiremos más líquido en el proceso de cocción.
  5. Retirar la verdura del fuego. Colar y reservar el líquido.
  6. Triturar la verdura con una minipimer e ir añadiendo el líquido de la cocción necesario hasta obtener una crema homogénea. Probar y rectificar de sal.
  7. Si vas a tomarla fría, guardar en la nevera por al menos una hora.
  8. Poner un par de cucharadas de kéfir en el cuenco donde vamos a emplatar. Cubrir con la crema y adornar con brotes frescos. El comensal mezclará el kéfir con la cuchara antes de empezar a comer.


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