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cuenco de avena trasnochada con canela y limón

Avena trasnochada versión andaluza

Una versión ligera, digestiva y 100% andaluza de la clásica avena trasnochada (overnight oats). Inspirada en los aromas del arroz con leche de toda la vida —con su toque de canela, piel de limón y un matiz cítrico de azahar—, esta receta está pensada para deleitar el paladar femenino desde primera hora de la mañana, con este cereal de absorción lenta que aporta energía sostenida y no contiene azúcares refinados.
Tiempo Total 20 minutos
Plato: Desayuno, Postre
Cocina: Mediterránea

Ingredientes
  

  • 500-600 ml de leche o bebida vegetal para infusionar en cantidad y repartir unos 150 ml por tarro
  • 1 trozo de piel de limón sin la parte blanca
  • 1 rama de canela
  • 3 o 4 gotas de agua de azahar (opcional)
  • 200 g g de copos de avena (50 g por tarro) por cada tarro
  • 1 cucharadita de leche de coco en polvo biológica por cada tarro
  • 1 cucharadita de panela por cada tarro
  • Canela en polvo al gusto para espolvorear al final por cada tarro

Pasos a seguir
 

  1. Infusionar la leche (Opción batch cooking): En un cazo, calienta la leche (puedes multiplicar la cantidad por los tarros que vayas a preparar) junto con la rama de canela, la piel de limón y las gotas de azahar. Llévala a ebullición suave, apaga el fuego, tapa y deja reposar 5 a 10 minutos. Infusionar más cantidad de una vez te ahorrará tiempo para los desayunos de toda la semana.
  2. Preparar los tarros: Mientras se templa la leche, añade en cada tarro individual 50 g de copos de avena, 1 cucharadita de leche de coco en polvo y 1 cucharadita de panela. Mezcla los ingredientes secos de cada recipiente.
  3. Integrar los líquidos: Cuela la leche infusionada para retirar la canela y el limón. Vierte 150 ml de leche en cada tarro (debe cubrir la avena un par de dedos por encima) y remueve bien para que la leche de coco y la panela se disuelvan por completo.
  4. Decorar y reposar: Espolvorea un toque de canela en polvo en la superficie de cada vasito, cierra los tarros y guárdalos en el frigorífico durante toda la noche (o un mínimo de 6 horas) para que la avena se hidrate y adquiera su textura cremosa. Se conservan perfectamente en la nevera hasta 3 o 4 días.