Infusionar la leche (Opción batch cooking): En un cazo, calienta la leche (puedes multiplicar la cantidad por los tarros que vayas a preparar) junto con la rama de canela, la piel de limón y las gotas de azahar. Llévala a ebullición suave, apaga el fuego, tapa y deja reposar 5 a 10 minutos. Infusionar más cantidad de una vez te ahorrará tiempo para los desayunos de toda la semana.
Preparar los tarros: Mientras se templa la leche, añade en cada tarro individual 50 g de copos de avena, 1 cucharadita de leche de coco en polvo y 1 cucharadita de panela. Mezcla los ingredientes secos de cada recipiente.
Integrar los líquidos: Cuela la leche infusionada para retirar la canela y el limón. Vierte 150 ml de leche en cada tarro (debe cubrir la avena un par de dedos por encima) y remueve bien para que la leche de coco y la panela se disuelvan por completo.
Decorar y reposar: Espolvorea un toque de canela en polvo en la superficie de cada vasito, cierra los tarros y guárdalos en el frigorífico durante toda la noche (o un mínimo de 6 horas) para que la avena se hidrate y adquiera su textura cremosa. Se conservan perfectamente en la nevera hasta 3 o 4 días.