Receta de guisantes en salsa

Receta de guisantes en salsa

Las recetas tradicionales, como esta de guisantes en salsa, son aquellas que hemos visto preparar en casa desde siempre, las que hacía con esmero nuestras abuelas. Platos sencillos, pero con un gran sabor y carisma, como en general tiene la gastronomía española. Siempre puedes variar y darle tu toque personal, pero sin cambiar su esencia porque son verdaderas joyas gastronómicas.

guisantes en salsa al estilo divina vinagreta

Tecnicas para dar sabor a nuestros guisantes

La receta de guisantes en salsa es muy rica y sencilla de preparar. Como siempre a la hora de cocinar, va a ser fundamental la elección de un buen producto base, en este caso el guisante. Es un alimento que podemos comprar fresco en temporada, o congelado y envasado durante todo el año. En realidad, lo más importante es que sea de gran calidad y que sean tiernos, pues puede haber mucha diferencia de unos a otros. En mi receta de Guisantes con huevo y alcachofas (el huevo no se ve) ya te hablo un poco de este tema, así que para que repetirme.

Cuando preparamos un plato a base de verdura, podemos usar diferentes maneras de darles sabor. En Andalucía somos expertos en el uso de las especias y los majaos. Los majaos son mezclas de especias y otros ingredientes como pan, frutos secos, ajos, ñoras, etc… que se machacan en el mortero o almirez hasta crear una pasta. Estas moliendas son toda una bomba de sabor que, añadidas a nuestros guisos, hacen vibrar el paladar.

receta de guisantes en salsa

Receta de guisantes en salsa

Una receta tradicional de guisantes para chuparse los dedos. Aprende este guiso de la abuela con mi toque personal
Tiempo de preparación 30 minutos
Raciones: 2
Plato: Plato Principal
Cocina: española, Mediterránea
Calorías: 250

Ingredientes
  

  • 500 grs de guisantes naturales o congelados
  • Una zanahoria
  • 1 tomate maduro
  • 4 dientes de ajo
  • Media cebolla
  • 3 ñoras
  • 75 grs de pan asentado
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 75 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Una hoja de laurel
  • Pimienta negra molida
  • 100 grs de jamón ibérico opcional

Pasos a seguir
 

  1. Poner las ñoras a remojar en 250 ml de agua templada una hora antes de comenzar a cocinar.
  2. Hervir los guisantes unos dos minutos desde que empieza a hervir el agua con un poco de sal (luego se terminan de hacer en el guiso). Si son envasados, debes enjuagarlos muy bien y escurrirlos. No hace falta cocción.
  3. Una vez tenemos los guisantes listos, poner el aceite en una sartén y calentar a fuego medio. Tostar ligeramente el pan y el jamón en el aceite (si le vas a poner), dándole la vuelta para que no se queme. Sacar y reservar.
  4. Añadir al aceite la cebolla cortada en pequeños cuadraditos junto con la zanahoria a rodajas y sofreír durante unos minutos. Mientras tanto, puedes rallar el tomate.
  5. Echar el tomate rallado, el laurel y la pimienta, junto con un poco de sal. Dejar sofreír unos tres minutos y añadir el vino. Remover.
  6. Poner los ajos pelados, las ñoras y el pan frito en el mortero. Comenzar a majar con ayuda de la maja hasta obtener una pasta más o menos homogénea. Podemos añadir agua del remojo de las ñoras para hacerla más fluida.
  7. Volcar el majao en la sartén y remover bien para que se mezclen todos los ingredientes. Echar el resto del agua de las ñoras o 200 ml de agua o caldo de verduras y el jamón. Dejar unos 10-12 minutos a fuego medio-bajo con la sartén tapada. Probar de sal y servir.

Notas

💡Un truco tradicional en Andalucía para los guisantes guisados es añadir unas ramitas de yerbabuena y un poquito de vinagre al final.
Mientras que el uso de la hierbabuena es muy popular en los caracoles o el puchero andaluz, en el guiso de guisantes aporta un contraste fresco espectacular que rompe con el dulzor natural del guisante.
 
¿Cómo aplicarlo correctamente?
  • La hierbabuena: Añade un par de hojas o una ramita pequeña justo dos minutos antes de apagar el fuego. Si la cocinas demasiado tiempo, puede amargar.
  • El vinagre: Agrega una cucharada de vinagre de Jerez justo al apartar el guiso de la hornilla. Este toque de acidez realza el sabor del sofrito y el jamón sin que el plato sepa a vinagre.
 

Dudas frecuentes al preparar tus guisantes en salsa

¿Es necesario cocer los guisantes antes de añadirlos al guiso?
Depende del formato que elijas. Si vas a utilizar guisantes frescos o congelados, lo ideal es darles un hervor rápido de apenas dos o tres minutos en agua con sal; así mantendrán su color vivo y terminarán de enternecerse dentro de la salsa. En cambio, si optas por la comodidad de los guisantes en conserva, puedes saltarte la cocción por completo. Eso sí, acuérdate de enjuagarlos a conciencia bajo el grifo y escurrirlos muy bien para eliminar por completo el sabor del líquido de bote.
¿Qué alternativas tengo si no encuentro ñoras en la despensa?
La cocina tradicional es maravillosa porque siempre admite soluciones. Si no tienes ñoras a mano para preparar el majado, no pasa nada: añade una cucharadita de un buen pimentón dulce de la Vera al sofrito justo antes de verter el agua. Salvarás el plato, el color y el aroma en un momento.
¿Cuál es el secreto para que la salsa ligue y quede con cuerpo?
La magia de esta receta reside enteramente en el pan frito o asentado que trituramos en el mortero. Al mezclarse con los ajos y la pulpa de la ñora, el pan actúa como un ligante natural que traba la salsa de forma espectacular. Si notas que te ha quedado un poco más líquida de la cuenta, el remedio es facilísimo: destapa la cazuela y déjala reducir a fuego lento un par de minutos para que evapore el exceso de líquido.
¿Se nota la diferencia si se consume al día siguiente?
No es que se note, ¡es que mejora por mil! Al igual que ocurre con la mayoría de los guisos tradicionales, el reposo le sienta de maravilla. Los sabores del vino blanco, el majado y los guisantes se asientan y la salsa gana una textura mucho más melosa. Si al ir a calentarlo notas que el pan ha espesado demasiado la salsa, añade un pequeño chorrito de agua o caldo y llévalo a fuego lento removiendo con mimo

 

Espero que te guste esta receta que, como te digo al inicio, puedes customizar y elegir no ponerle jamón, si eres vegano o no te gusta. Otra opción es cuajarle unos huevos casi al final. El truco está en no cuajar del todo la yema para mezclarla con la salsa en el plato.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Valoración de la receta





Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad