Cuscus ( con salsa de cebolla caramelizada)

Cuscus  ( con salsa de cebolla caramelizada)
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El cuscús con cebolla caramelizada: un tesoro bereber a tu alcance

El cuscus con salsa de cebolla caramelizada gusta a todo el mundo, pero no todos se atreven a prepararlo en casa. Esto es debido a que existe la falsa creencia de que es un plato complicado, una fama que no se merece en absoluto. Ya lo verás.

Yo aprendí a cocinarlo cuando aún iba al instituto y me ganaba un dinerillo trabajando en una tetería-restaurante marroquí de mi ciudad. A día de hoy, el aroma a té y a especias de aquel lugar sigue vibrando en mi memoria.

El cuscús (o alcuzcuz) es para el norte de África lo que la pasta es para Italia: la base fundamental de su gastronomía. Con él se elaboran infinitas recetas de origen bereber, desde versiones con cordero, ternera o pescado, hasta el de pollo, que es el protagonista de mi receta. Incluso existe la opción vegana con tofu. Lo que nunca falta es la verdura y esa combinación de especias que le otorgan su color y sabor tan característicos.Otro plato que preparo con especias y que puede gustarte también son mis Alcachofas con verduras estofadas al sabor de Tajine

Mi toque personal: un cuscús con identidad propia

Mi cuscús con salsa de cebolla caramelizada tiene las especias que me gustan; por esta razón, no he usado la mezcla llamada Ras el Hanout que suele condimentar este plato de forma habitual. En su lugar, prefiero elaborarlo con especias elegidas minuciosamente por mí, ya que, a menudo, la consabida mezcla comercial siempre le aporta el mismo sabor monótono. Digamos que, gracias a esta elección, es un cuscús más personalizado, más a mi gusto y, por consiguiente, espero que también sea del tuyo.

Por otra parte, además de ser un manjar para el paladar, cabe señalar que el cuscús es un aliado fantástico para nuestra salud. En primer lugar, al ser un derivado del trigo duro, constituye una fuente excelente de hidratos de carbono complejos. Esto supone que nos aporta energía de forma gradual, lo cual es ideal para aguantar el ritmo del día sin sensación de pesadez.

Asimismo, es importante destacar que es bajo en grasas y rico en fibra, lo que favorece una digestión ligera. De igual modo, contiene una buena dosis de selenio, un potente antioxidante que cuida nuestro corazón. En definitiva, si a todo esto le sumamos el festival de vitaminas que aportan las verduras y las propiedades antiinflamatorias de las especias, el resultado es un plato redondo: nutritivo, saciante y profundamente reconfortante.

gredientes de cuscus con salsa de cebolla caramelizada para 4 personas:

Ingredientes (4 personas):

  • 300 g de sémola de trigo
  • 4 cebollas dulces
  • 3 contramuslos de pollo (cortados en dos)
  • 4-5 zanahorias
  • 1 litro de caldo de verduras o pollo
  • 150 g de pasas de Corinto
  • 150 ml de aceite de oliva suave
  • Especias: 1 cda. de cúrcuma, jengibre, pimienta negra, cilantro en polvo y canela molida.
  • 3 ramas de canela
  • Mantequilla, sal y 4 cdas. de panela (azúcar integral).
  • Unas gotas de agua de azahar y almendras tostadas.

Preparación:

  1. La salsa: Primeramente, remoja las pasas. Pocha la cebolla picada en aceite. Añade las pasas, 2 ramas de canela y un poco del agua del remojo. Cocina 15 min a fuego suave. Añade la panela y el agua de azahar, dejando reducir hasta que caramelice.
  2. El pollo y la verdura: Salpimenta y sella el pollo. Añade el caldo, todas las especias y la otra rama de canela. Cocina 20 min. Mientras, cuece las zanahorias en palitos al vapor (15 min) para que queden al dente.
  3. La sémola: Pon la sémola en un bol. Hidrata con el caldo hirviendo (usa el mismo volumen de caldo que de sémola). Tapa, deja reposar y desgrana con un tenedor. Al final, añade unos «pegotes» de mantequilla y mezcla con las manos para que quede suelta y brillante.
  4. Emplatado: Base de sémola, pollo en el centro, zanahorias alrededor y corona con la salsa de cebolla y las almendras.

 

Recuerda que en el cuscús la vista también come: tómate un minuto para colocar las zanahorias y las almendras con mimo, ¡el resultado merece la pena!»

 

Cocina actual, real, para cada día.


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