Croquetas de salmón

Croquetas de salmón

Me gusta mucho preparar croquetas.  Y estas croquetas de salmón en especial. Creo que es un plato que gusta a todo el mundo, y los niños son fans incondicionales de ellas. Pregunta a quién quieras y no encontrarás a nadie, o casi nadie, que te diga que no disfruta comiendo croquetas.

¿Por qué las croquetas gustan tanto? Pasa como con la pizza, o los bocadillos. Su base es la harina y pueden prepararse de todo lo que podamos imaginar. Por eso existen croquetas para todos los gustos, al igual que bocadillos y al igual que pizzas.

Las pizzas son italianas, los bocadillos universales y la croqueta, aunque la hayamos adoptado con tanto cariño en España, es de origen francés, si bien existen antecedentes de recetas similares en la antigua Roma.

Su nombre proviene del verbo «crujir», en francés croquer. Es precisamente lo que tenemos que conseguir cuando preparamos croquetas. Deben quedar crujientes por fuera y muy cremosas por dentro. Yo diría que más allá de que sea una croqueta de pescado, queso, verduras… lo más importante es el juego de texturas que se produce en nuestra boca al comerlas.

La dificultad de hacer croquetas es saber manejar la varilla con arte.

Vamos a recopilar los ingredientes para hacer croquetas suficientes para que nos sobren y congelar. Nunca hago solo para una vez, siempre congelo para más ocasiones.

  • 125 grs de harina
  • 800 ml de leche entera
  • 400 grs de salmón con su piel y espinas
  • 50 grs de mantequilla
  • Media cebolla dulce
  • 20 hojas de albahaca fresca
  • Una cucharadita de nuez moscada
  • Una cucharadita de jengibre en polvo
  • Un poco de pimienta negra molida

Vete poniendo el delantal porque vamos a empezar a preparar nuestras croquetas de salmón:

  1. Quitar la piel y las espinas al salmón y poner a hervir en un cazo con un litro de agua durante 15 minutos. Colar y reservar.
  2. Hacer el salmón a la plancha durante 2 minutos por cada lado. Dejar enfriar y desmenuzar.
  3. Cortar la cebolla en trozos pequeños y sofreír en la mantequilla a fuego bajo para que no se queme.
  4. Cuando la cebolla se vaya volviendo transparente, añadir la harina y remover para que absorba la mantequilla. Tostar ligeramente la harina durante un minuto aproximadamente.
  5. Añadir 200 ml de leche a temperatura ambiente e ir removiendo con una varilla para desleír la harina en la leche.
  6. Cuando vaya espesando, incorporar 450 ml del caldo de salmón poco a poco. Cuando la masa lo vaya pidiendo echar el resto de la leche. Seguir removiendo con la varilla, siempre en la misma dirección.
  7. Añadir el salmón, las especias, la albahaca y un poco de sal fina.
  8. Dejar cocer la masa al menos 15 minutos más, sin dejar de remover hasta que se despegue del fondo.
  9. Echar la masa en un recipiente y dejar enfriar. Luego pasar a la nevera para que tome cuerpo un par de horas.
  10. Finalmente hacer bolas y empanar con huevo batido y pan rallado, antes de freír en abundante aceite caliente.

Apuntes

He tenido que hacer un esfuerzo para poner medidas a mis croquetas. Yo siempre las hago a ojo, ya que la masa te va pidiendo más líquido a medida que se va cocinando. Sin embargo es bueno tener están medidas aproximadas porque te conducirán al éxito cuando prepares estas croquetas de salmón, pero es también una cuestión del tipo de harina, la fuerza de nuestra vitrocerámica o fuego, etc. Por eso recuerda que lo más importante es probar la masa para comprobar que ha dejado de tener gusto a harina y ya sabe a bechamel. Ese detalle y también que no sea una masa pegajosa te dirán cuando puedes retirar del fuego la masa.

En cuanto a la forma redonda, es mi costumbre cuando mis croquetas son de pescado.

Te dejo con otra receta de salmón que te gustará: Ensalada de salmón ahumado y granada

 

 



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