Ingredientes
Pasos a seguir
- Lo primero sería tener las sardinas limpias y fileteadas. Yo siempre pido que me lo hagan porque nunca se me ha dado bien. Lo que sí hago yo es repasarlas en casa para eliminar cualquier espina que haya podido quedar.
- A continuación, congelar los filetes al menos 5 días a -20ºC para eliminar el riesgo de anisakis. Comprueba que tu congelador alcanza esa temperatura.
- Una vez que las sacamos del congelador, se dejan descongelar en el frigorífico.
- Cuando ya están descongeladas, meterlas en agua con hielo durante 30 minutos para dar firmeza a la carne y eliminar algún resto de sangre que pudiera quedar.
- En un bol, añadir la ralladura del limón y de la media naranja, así como el zumo de ambos. Agregar la sal, el azúcar y la pimienta junto con las hierbas elegidas, a mí me gusta el orégano. Mezclar todo bien.
- Poner en una fuente plana una capa de la mezcla y disponer una tanda de filetes de sardina encima. Repetir la operación poniendo otra capa sobre las sardinas y vuelta a empezar.
- Tapar la fuente y meter en la nevera. Dejar marinar 1 hora como mínimo, dependiendo del grado de marinado que nos guste.
- Transcurrido este tiempo, sacar las sardinas del marinado y limpiar bien con ayuda de papel absorbente para eliminar toda la humedad y sal. Colocar en un tupper y cubrir con el aceite y el ajo y el perejil picado.
Notas
💡 Punto del marinado: 30 min si te gustan casi crudas, 1 hora (mi favorito) para que queden jugosas, hasta 2 horas si las quieres más firmes.
💡 Aceite: mitad AOVE Arbequina y mitad girasol, para no tapar el aroma de la naranja.
✨ Toque maestro: una tira de piel de naranja tostada dentro del tupper.
