Ingredientes
Pasos a seguir
- Limpia bien los mejillones y ábrelos al vapor en una cacerola con un vaso de agua. Deja enfriar.
- Saca los mejillones y trocéalos. Reserva el caldo de la cocción y una de las dos conchas de cada uno, la más bonita.
- En una sartén amplia, sofríe en el aceite la cebolla y el pimiento picados. Cuando la cebolla esté transparente, añade los mejillones troceados y remueve con una cuchara de madera.
- Añade la harina y deja que se tueste un minuto a fuego suave.
- Ve añadiendo poco a poco el caldo de los mejillones y la leche, sin pasar de 700 ml de líquido en total y sin dejar de remover. Incorpora el tomate frito y las especias. Prueba de sal: el mejillón es bastante salado.
- Cuando la masa esté a punto, deja que se enfríe.
- Precalienta el horno a 180 °C con el gratinador encendido.
- Rellena las conchas con la bechamel ayudándote de una cuchara, píntalas con huevo batido y cúbrelas con pan rallado.
- Hornea unos 12-15 minutos, hasta que estén doraditas.
Notas
👩🏻🍳Notas de la chef:
Para redondear el sabor, pica unas anchoítas y añádelas al sofrito junto con la cebolla y el pimiento: se deshacen y no se notan, pero el bocado gana muchísimo. Y si te gusta el sabor ahumado, ponle un toquecito de este pimentón a la bechamel, en lugar del curry rojo.
